El psicoanálisis en las instituciones, hoy.
El psicoanálisis en las instituciones, hoy.
- diciembre 15, 2023
MESA DE CONVERSACIÓN: “El psicoanálisis en las instituciones, hoy»
Inés Contreras
J.A. Miller, en el texto El banquete de los analistas nos dice:.. “no se trata de transmitir el psicoanálisis sólo entre psicoanalistas sino precisamente a aquellos que no lo son”.
Este año trabajamos en nuestro CID el Seminario XVII, El reverso del psicoanálisis, donde Jacques Lacan formaliza los discursos y ahí lo llama la “estructura del discurso”, diferenciándose de la lingüística o retórica ya que le agrega la función de broche con el goce. Esta presencia del goce es el dato esencial e inseparable de toda experiencia humana y que el psicoanálisis nos enseña a reconocer. Entonces para Lacan un vínculo social está lejos de ser sólo una simple sucesión de enunciados, ya que está presente el goce o sea una satisfacción….un modo de satisfacción singular, que leemos en cada estructura discursiva. No hay discurso que no sea del goce. Lacan desarrolla cuatro discursos: discurso del amo, discurso histérico, discurso universitario y discurso del analista. Desde el psicoanálisis, el nacimiento del sujeto se da por la palabra, lo simbólico va ordenando lo imaginario, inscribiendo así su lugar. Decimos entonces el sujeto es efecto de discurso.
Cuando decidimos trabajar en instituciones sabemos que ingresamos acorde a la profesión que cada uno trae, sería entonces como psicólogos, enfermeros, médicos, trabajadores sociales, etc., pero esto no impide que cualquiera de los ingresantes decida con su deseo instituir el dispositivo de la escucha y la creación del acto analítico, si se trata de un practicante del psicoanálisis.
¿De qué modo interviene un analista? “nuestra vía no es la de etiquetar, sino la de singularizar…sin olvidar que existen los tipos clínicos” (1) la vía es entonces la lectura y el análisis del lazo social que se sostiene en una estructura discursiva. Intentamos no ocupar el lugar del amo, sin provocar guerras en las diferentes clínicas y en vez de un saber universal, hay un saber que se va extrayendo de la experiencia analítica cada vez. Entendemos que la transferencia de trabajo no se produce de uno para todos sino como lazo uno a uno.
Bibliografía:
1-Laurent, E. “La despatologización neuro del autismo y la nuestra” en Lacaniana 32.Bs.As.Eol 2022.
Interpretación de la Demanda de Transferencia
Mariana Alustiza
“En la práctica institucional, el advenimiento de un analista que modifique la demanda de curación y haga emerger el nivel implícito de la misma, posibilita la aparición del sujeto, representado por su síntoma, permitiéndole abrirse a la significación de la verdad del goce que subyace en el.” (1)
En el lugar donde desarrollé mi práctica, mi labor consta tanto de entrevistas iniciales a nuevos concurrentes, coordinación del equipo terapéutico y abordaje individual. Me centraré en las entrevistas iniciales; destinadas a jóvenes y adultos con Discapacidad Mental que hayan concluido su escolaridad especial o la formación laboral, que por alguna razón diagnóstica no puedan ser incorporados al sistema. Los mismos llegan a partir de los 14 años, por derivación o solicitud particular, estas entrevistas de admisión son realizadas por el médico psiquiatra o psicólogo. En primer lugar, se sabe previamente que ese alguien que llega ya porta consigo (en muchos casos, incluso sin saberlo), una transferencia hacia la institución. Ernesto Sinatra en su libro Las entrevistas preliminares y su entrada en análisis nos dice que puede tratarse de la transferencia a una institución psicoanalítica. Pero que hay algo más a considerar en la transferencia que, simplemente, “un depósito imaginario” (2). Existe un pivote que va más allá de los fenómenos imaginarios que la transferencia suscita al que lacan llamó SSS y J. A Miller “el pivote transfenoménico de la cura” (es decir aquello que soporta la eficacia simbólica de la transferencia). La función simbólica de la transferencia entendida como sujeto supuesto saber no está, necesariamente ubicada en el analista. Y en este caso está localizada en la institución.
Al realizar la entrevista inicial me permito diferenciar las transferencias imaginarias a la institución y al equipo tratante, de la transferencia como la instalación del sujeto supuesto saber operador. En las entrevistas iniciales los pacientes que llegan son derivados de diversas instituciones con una demanda explícita de no adaptación o exclusión, siendo en algunos casos la institución el lugar previo a la internación.
Alegando al proyecto institucional, el mismo se basa en que para la concurrencia de los pacientes a la institución su estabilización es fundamental, y en caso de descompensación o urgencia se realiza una derivación a su médico de cabecera. Paradójicamente la gran mayoría de pacientes que concurren a la institución se encuentran desestabilizados. Trabajar con ese real convierte a la institución en un marco, que puede servir de suplencia para esta desestabilización, funcionando como un refugio simbólico para alojar determinados síntomas. “El lugar pre-interpreta”, quiere decir que determina al analista y determina a los analizantes. La Institución es nombrada implícitamente como el lugar para alojar a aquellos pacientes rechazados de otras instituciones ya sea por su condición de gravedad o desestabilización. El Acto analítico, (acto de interpretar la demanda), no puede normalizarse, porque no se puede anticipar los efectos sino por el contrario, lograr hacer en primera persona, con su propio estilo, asumiendo la responsabilidad de cada encuentro. Responder a una demanda social de asistencia desde salud mental es posiblemente el inicio que marca una serie de procedimientos que la institución protocoliza como tal, ya que la institución se presta a ser investida libidinalmente a un uso. Esa posición de apertura es, por otra parte, solidaria de la pasión de la ignorancia, única que según Lacan es congruente con el deseo del analista, en cuanto hace lugar a una falta fecunda. Donar la propia ignorancia, volverla operativa, es entonces una posición que el analista interpreta como tal. Esta función es hacer lugar a que el saber, que inicialmente está en el Otro, y que se va escribiendo luego en el campo de la transferencia, pase al sujeto. El deseo del analista apunta a que en el campo de la transferencia se escriba ante lo real una respuesta inédita. Se trata entonces de pensar la especificidad de ese campo para cada condición de estructura. Y, por supuesto, es una función que sólo podrá hacer quien haya pasado por la experiencia de un análisis.
En nuestra práctica institucional no aplicamos el dispositivo del psicoanálisis, nos servimos del saber expuesto por el psicoanálisis para orientarnos en nuestra práctica. La transferencia institucional trabaja con la premisa de que el psicoanálisis no es una ciencia, sino que va tomar lo que la ciencia rechaza. El saber que viene del psicoanálisis nos permite inventar un lugar que produzca respuestas a las preguntas que la estructura nos trae, lo cual no podría darse sin antes trabajar la transferencia.
Bibliografía:
(1) COLOFON, boletín de la federación internacional de bibliotecas del campo freudiano. “Elementos para una epistemología del trabajo institucional” 2003.
(2) Sinatra, Ernesto S, “Las entrevistas preliminares y la entrada en análisis”, Buenos Aires: colegio epistemológico y experimental, 2010 Texto basado en dos clases dictadas los Hospitales “J. M. Ramos Mejía” y “Braulio A. Moyano”, Ciudad de Buenos Aires, los días 13.III y 5.VI.2014. Gabriel Bellucci es psicoanalista, profesor regular de la Universidad Favaloro y UCES, docente regular UBA, supervisor de los hospitales “José T. Borda”, “Braulio A. Moyano”, “J. M. Ramos Mejía” y CSM N° 1 (CABA), Hospital “Eva Perón” (San Martín), Residencia PRIM (Hurlingham) y Clínica Ducont (Ramos Mejía). Correspondencia.
HABITAR UNA INSTITUCIÓN ESCOLAR
María de los Ángeles Amestegui
¿Por qué empezar el presente trabajo con un verbo así… habitar…? Lo voy a desarrollar más adelante.
Luego de la jubilación del directivo ocurre una contingencia, la muerte trágica del vicedirector (única autoridad que tenía la institución) en horario de trabajo. Esta contingencia sume a la institución en un silencio gozoso frente a esta falta. Desde las autoridades superiores la respuesta recibida es nombrar un encargado de dirección. El Reglamento General de Escuelas señala que el director será el responsable de la marcha general de la escuela. De ahí la importancia que esa función esté operando.
¿Qué pasa entonces en esta institución con esa función ausente? El resto de los actores institucionales quedan expuestos a mandatos muchas veces insensatos, sin fundamento legal, que generan angustia y desorientación en las tareas, en nombre de “la escuela tiene que marchar”. ¿Marchar a dónde? Sin la función ni la ley orientando, el camino a recorrer es el del estrago generalizado. Estrago en relación a ser un… “producto tan consumible como los otros”. Como plantea E. Sinatra, el verdadero síntoma social que caracteriza a la vida contemporánea del discurso capitalista es que los individuos son el verdadero objeto del consumo. El pseudo discurso capitalista produce modificaciones del lazo social a ritmo de vértigo. Se han fracturado los dispositivos tradicionales de las relaciones de los individuos con el Estado -otrora protector regido ahora por el par costo-beneficio. El amo moderno a decir de Lacan es el llamado capitalista, “porque el discurso capitalista es una pequeña inversión (del discurso del Amo) simplemente entre el S1 y el $ es suficiente para que esto marche sobre ruedas, pero justamente marcha demasiado rápido, se consuma, se consuma tan bien que se consume”. Nos consume y desecha.
Cuando Lacan presenta en la Conferencia de Milán al discurso capitalista lo hace para alertarnos sobre una variación con relación al goce que se ha producido. Hay una acumulación del mismo sin sentido. Tiene como característica principal el rechazo de la castración, rasgo decisivo de la subjetividad posmoderna, rasgo que fundamenta la modalidad discursiva del capitalismo: “para ti, todo es posible” a costa de tu vida.
Entonces ¿Qué hacer desde la Orientación Lacaniana en la institución? Lo que hemos hallado como solución (temporal seguramente) es el Trabajo con Otros apelando a las leyes vigentes operando como corte de goce. Así la falta que está instaurada en la institución sostendrá la hiancia fundamental… no-todo se puede.
Y de esta manera, habitar la institución mediante una actividad comunitaria y artesanal la volverá vivificante cada vez y para cada uno.
Bibliografía
Seminario XVII El Reverso del Psicoanálisis. Jacques Lacan.
Presentación del tema del IX° Congreso de la AMP por Jacques-Alain Miller Lo real en el siglo XXI
Du discours psychanalytique – 12 mai 1972 – à l’ Université de Milan. Jacques Lacan. Ecole Lacanienne de Psychanalyse (Francia)
El toxicómano es un sin-vergüenza. Ernesto Sinatra – http://www.eol.org.ar/virtualia/ 3 #17 Enero/ Febrero – 2008
Cuando S1 solo impera. Walter Leone.https:// Antroposmoderno.comHabitar: Una condición exclusivamente humana. Juan José Cuervo Calle. ICONOFACTO. 2008.
Hacer existir el psicoanálisis en el hospital, volverse útil
Agustina Luque
Los inicios de mi práctica hospitalaria sucedieron en tiempos difíciles, cuando fui convocada a ingresar al equipo interdisciplinario de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Mama Antula, creado para responder a la emergencia sanitaria causada por la pandemia de COVID-19.
Qué hago aquí, qué es posible hacer con el psicoanálisis en una terapia intensiva como esta, son algunas de las preguntas que se me presentaron, una respuesta se fue armando a partir del deseo del analista y del primado de la práctica.
Las instituciones hospitalarias claramente no son ciudades analíticas, en el hospital trabajamos entre varios, el analista es ahí uno/a entre otros/s y a la vez éxtimo. Considero esto como el desafío y la riqueza de trabajar en una institución.
Hacer existir el discurso y la práctica analítica es siempre un trabajo, no está asegurado de antemano, ni en los consultorios ni en los hospitales. Hoy más que nunca, en épocas de rechazo al inconsciente, de tan poco amor al saber del que es capaz el inconsciente, requiere de docilidad y esfuerzo, de ingeniárselas para volverse útil, para convertirse en ese objeto maleable, dúctil, que se espera en el lugar del analista.
El dispositivo analítico es siempre una invención, claramente no es un invento ex-nihilo. Se orienta en una doctrina y una ética y se sostiene en el deseo del analista, que puede entenderse como el deseo decidido por captar y hacer lugar a lo más singular en cada quien, a lo real que anida en el síntoma. Estar advertido y orientarse por lo real, estar disponible para ofrecerse a la transferencia, no es solo producto de la formación epistémica sino, sobre todo, del propio análisis.
Por su lado las instituciones hospitalarias, históricamente ordenadas bajo la lógica del discurso del amo, están hoy fuertemente comandadas por el pseudo-discurso capitalista. Se trata entonces del discurso médico supeditado a la técnica cada vez más sofisticada, ambos trabajan hoy para que eso, no solo marche, sino que lo haga sin fallas, sin fisuras, ni imposibles. No es menor recordar que le debemos a eso muchas vidas, sobre todo pensando en instituciones como las del hospital en el que trabajo, donde se internaron cientos de pacientes graves y críticos.
Foucault[i] propuso en sus estudios sobre biopolítica y biopoder que el imperativo a “hacer vivir”, comanda el modo actual de ejercer el poder. E. Laurent[ii] volvió sobre esto para mostrar su reverso.
Lo que el psicoanálisis nos enseña y su práctica no para de demostrar es que, por supuesto, eso no marcha, al menos casi nunca del todo bien y otras fracasa de manera estrepitosa. En ambos casos somos convocados a intervenir, no los psicoanalistas sino los psicólogos que trabajamos en los hospitales.
Generalmente se nos demanda disolver rápidamente la falla, el impedimento; el síntoma no como un hecho de discurso ni como tratamiento de lo real, sino como trastorno. Se nos solicita hacer que las cosas funcionen, que los pacientes respondan, colaboren con el tratamiento médico, que no lloren o que duerman, que eso desaparezca lo más rápido posible.
Lacan, define lo real de varias maneras a lo largo de su enseñanza, en La tercera, conferencia que pronuncia en Roma, lo define como obstáculo incesante:
“Lo real es justamente lo que no anda, el palo en la rueda – más aún, lo que no cesa de repetirse para entorpecer esa marcha”[iii]
Somos convocados a intervenir porque lo real irrumpe y hace obstáculo en las instituciones, angustiando a pacientes y profesionales. Hace fracasar el para todos de los protocolos y predicciones y el ideal biomédico y biopolítico de la salud y la normalización.
Pero el real que anida en el síntoma no solo hace naufragar al imperativo médico y toda idea de tendencia a la homeostasis, sino también puede hacerle la vida imposible a quien lo padece, hacer de la vida una experiencia insoportable, conducir a lo peor.
Por ese penar de más, por ese insoportable y por ninguna otra razón, se justifica nuestra práctica, que intenta incidir sobre ese exceso, no para eliminarlo, lo que sería además de necio, imposible; sino para darle un tratamiento, para volverlo otra cosa, encontrarle un nuevo uso. Se trata de una solución que no conduce a la ciega eliminación del síntoma, sino a un trabajo arduo de localización y rectificación del goce en juego, que solo es posible sostenido en ese lazo amoroso que llamamos transferencia.
Quizás convenga no olvidar que el analista es ahí un partenaire vivo y disponible, que se ofrece a ser el objeto que convenga, no solo al paciente y su familia, sino también al equipo con el que trabaja y que esta es una apuesta cada vez, caso por caso y sin garantías.
Bibliografía:
[i] Foucault, M. Historia de la sexualidad I: la voluntad de saber, Siglo XXI editores, Buenos Aires, 2016
[ii] Laurent, E. El reverso de la biopolítica, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2016.
[iii] Lacan, J. (1974), La tercera, revista Lacaniana nro. 18, pág. 14, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2015.
Ciudalitica | 2023
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Hostilidad.
Hostilidad.
- diciembre 6, 2023
9 de noviembre, 2023
Por Francisco E. Ruiz.*
Agradecemos la oportunidad que nos brinda ZADIG La patria del síntoma de poder expresar nuestra visión sobre la situación actual de Argentina. El psicoanálisis es llamado, en parte también por las consignas de J-A. Miller, a decir algo sobre las inminentes elecciones, donde uno de los candidatos se muestra con una motosierra en mano anunciando exterminar al kirchnerismo, extraña forma de querer ser presidente elegido democráticamente.
Recurri al Malestar en la cultura (1929) de Freud, y me encontré con un pasaje que tiene directa relación con lo actual:
“Cuando en una comunidad humana se agita el ímpetu libertario puede tratarse de una rebelión contra alguna injusticia establecida, favoreciendo así un nuevo progreso de la cultura y no dejando, por tanto, de ser compatible con esta; pero también, puede surgir del resto de la personalidad primitiva que aún no ha sido dominado por la cultura, constituyendo entonces el fundamento de una hostilidad contra la misma. Por consiguiente, el anhelo de libertad se dirige contra determinadas formas y exigencias de la cultura, o bien contra esta en general”
En esa simbología de la motosierra y en tantas barbaridades más dichas por este candidato se expresa quizás esta hostilidad de la que habla Freud, y la cuestión de la destrucción del Otro, de la que habla Lacan.
*Francisco E. Ruiz es AP integrante del CID Santiago del Estero.
Imagen de la publicación original, extraída de https://lapatriadelsinthoma.wordpress.com/2023/11/09/hostilidad/
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No: Acción lacaniana.
No: Acción lacaniana.
- diciembre 6, 2023
27 de agosto, 2023
Por Marita Salgado*
El tiempo que nos atraviesa es el de la banalidad del mal, en el que la pulsión de
muerte viene haciendo su trabajo silenciosamente desde lo social y político en nuestro país,
dando lugar al mal encuentro con un resultado electoral inesperado, pero quizá previsible.
Es desde la ética de las consecuencias que urge ir contra las irrupciones de un vozarrón
desenfrenado, que intenta hacer estallar el discurso, en el que el lazo social
está sostenido por el inconciente que es la política. Lazo social pluralizado es posible sólo en la democracia,
la forma totalitaria no permite tal pluralización, cuestionando además la posibilidad del psicoanálisis.
La acción lacaniana es la consecuencia del acto analítico en el registro del lazo social,
Miller nos orienta, “Se plantea la pregunta de saber qué puede tener lugar,
al lado del acto psicoanalítico, como acción psicoanalítica o …como acción lacaniana,
que da en la sociedad al acto psicoanalítico las consecuencias que puede tener”.
Reivindicando la política, que es la política del síntoma, a través de la acción lacaniana,
será posible un No a la tierra arrasada de la banalidad del mal.
*Marita Salgado es psicoanalista en Buenos Aires. Miembro de la Asociación mundial de Psicoanálisis. Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana.
Fotografía seleccionada por el editor del blog.
Extraído de https://lapatriadelsinthoma.wordpress.com/2023/08/27/no-accion-lacaniana/
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Acerca del film “Good luck to you, Leo Grande”.
Acerca del film “Good luck to you, Leo Grande”.
- octubre 24, 2023
Marita Salgado
Algunas puntualizaciones de Lacan nos orientan en el comentario de este film.
“El significante no está hecho para las relaciones sexuales. Desde el momento en que el ser humano habla, estamos perdidos, se acabó la perfección armónica de la copulación.” Dado que la pulsión no es el instinto, sino el rodeo, el trayecto zigzagueante, que es la base del malentendido que constituyen en la experiencia humana las relaciones sexuales,[1].
El film muestra el desencuentro, el malentendido que se produce a partir de lo real del sexo en la época, en la era marcada por internet y las Redes sociales. La oferta de objetos listos para ser usados que la web ofrece para ser consumidos por los sujetos a su vez consumidos también por los objetos. Mostrando a su vez, la posibilidad de un encuentro.
Si nos vamos interiorizando en su trama descubrimos los personajes y la trama de sus vidas.
La mujer protagonizada por Emma Thompson, marcada por una posición de rechazo del inconciente y por lo tanto de su deseo, encarnando una posición de renuncia pulsional , con su consecuencia de una moral acentuada.
Tomada por las Sagradas Escrituras por la filosofía de San Agustin, que habiendo renunciado al amor y a la concupiscencia es llevado a la fe luego de renunciar al maniqueísmo.
Esta mujer se decide a buscar en internet la posibilidad de un encuentro sexual, despojado de afecto, -quizá sus lazos anteriores, su formalidad matrimonial y hasta su maternidad lo habían sido también-. Quiere, busca, un encuentro con un hombre joven, con un cuerpo firme y musculoso intento quizá incestuoso.
Sus nombres inventados develan el pathos de cada uno, su división subjetiva. Ella en su intento de saberlo todo averigua, también en internet el verdadero nombre de él, provocando su angustia, su división, develando la historia de Leo Grande, respecto del rechazo materno.
Este relato de Leo Grande, protagonizado por Daryl Mc Cormack, muestra además su fijación respecto de la mirada materna de una escena adolescente erótica, su congelamiento respecto de la elección de Leo de su oficio: un objeto sexual ofrecido al mercado. Ella pregunta, por la vida de él, especialmente respecto de su madre, no se separa de una posición materna, siendo quizá esa posición la causa de la inhibición sexual en la que sumió su vida.
Ella soporta y soportó su frigidez estoicamente dice que no le interesa el orgasmo, sino la experiencia sexual para la cual realiza una lista de actividades. Es posible pensar respecto de su rechazo del Inconciente y consecuentemente de la castración, agujero que reviste de moral y religión teniendo como efecto el cercenamiento de su deseo.
Es posible además pensar el film desde “no hay relación sexual”, ¿no es acaso que el personaje femenino hace existir la relación sexual en el relato de su vida matrimonial? Hacer existir lo que no existe, parece haber sido su recorrido en la vida, en un intento de prescindir del cuerpo.
Leo, sostiene una posición de objeto del Otro, él se adapta a las fantasías sexuales de cada partenaire ocasional que lo requiera y asi lo relata, hasta que se divide como sujeto en su angustia.
Se ubica como semblante de objeto del fantasma de cada partenaire que lo contrate, pago, por adelantado mediante, siendo quizá el pago mismo el que lo enmarca en el orden fálico en la época actual.
Una escansión, en el film, es el encuentro con una ex-alumna de ella a quien denigra de algún modo y ésta le replica el maltrato moral que ella les propinaba cuando era su profesora, repentinamente cambia de posición, revela la relación con Leo y se disculpa por sus admoniciones morales pasadas.
Es posible pensar en la cárcel fantasmática en la que transcurría la vida sexual de ella, cárcel que intentó abrir con la llave de internet, encontrando a Leo Grande y un goce inédito. Leo por su parte permaneció a partir de un encuentro Traumático con la mirada materna encuadrado en el fantasma de ser objeto del goce del Otro.
Esta mujer que se sostenía en el goce fálico fuera del cuerpo, en el empuje al todo teñido de moral superyoica, accede a un encuentro con un goce inédito en el cuerpo más allá del partenaire sexual que le había realizado un recorrido por su lista de sus actividades sexuales que se había confeccionado minuciosamente. Accede en su cuerpo a un goce desconocido, sola, reconociéndolo además en el espejo.
El encuentro, mas allá de internet, no fue para cada uno sin consecuencias.
[1] Lacan, J., El Seminario, Libro 17, El Reverso del psicoanálisis, 1992, Buenos Aires, Paidos, p.34
Ciudalitica | 2023
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La erosión política.
La erosión política. Los significados del voto.
- octubre 19, 2023
17 de agosto de 2023
Por Silvia Ons.*
A raíz del ascenso de Milei comprobado en las PASO 2023, recordé a Hannah Arendt cuando se refiere a que, allí donde crece el desierto, de sus mismas arenas se nutre el totalitarismo. Es que ese ascenso es índice del desfallecimiento del discurso político como un discurso eficaz para que los ciudadanos se sientan allí representados. Arendt nos advierte del peligro de los espacios desérticos, así como Lacan nos dice que no hay nada más peligroso que acercarse a un agujero. Me refiero fundamentalmente a ese páramo resultante del abismo entre las palabras y las “cosas” señalado por Miller bajo el nombre de un “impasse ético” . Esa distancia creciente entre las palabras y la cruda realidad de todos los días, sensible para todos, genera un fenómeno de increencia respecto a la clase política. Comparo el entusiasmo de antaño en las votaciones guiadas por las preferencias electorales, con el desánimo actual donde, en lugar de ese fervor, prima la idea de votar al “mal menor”.
Hay una crisis en el sistema de representatividad, la configuración política está fragmentada y si no hubo rebelión social como en 1989 y 2001 ello no solo se debió a que las políticas asistenciales cumplieron un rol de contención social eficaz, sino a un desánimo generalizado de pasiones tristes. Un país apagado, desesperanzado, es aquel en el que surge Milei como quien acoge esa violencia melancólica, como quien hace despertar los aspectos más pulsionales allí donde fallan las respuestas a nivel político.
Lacan señala la importancia de la imagen en muchos líderes totalitarios que tanto más se imponen cuando recrudecen los vacíos. El rostro de Milei enfurecido, su pelo irreverente y desprolijo, su perfil incorrecto, su mirada celeste evocadora de pureza, su llamado a una libertad ilimitada, ha dado expresión a una multitud de jóvenes y pobres con la promesa de un futuro. ¿Fue una orientación partidaria quien votó a Milei? ¿Acaso la respuesta es decir que se trató de aquellos orientados por la ultraderecha? No lo creo, al menos no la de todos, ya que más bien considero que la orientación no fue partidaria sino guiada por el “puñal”, es decir por una pulsión desembozada que emerge ante el vacío de la representación, sabemos desde Freud que cuando lo pulsional no tiene representación que lo aloje, emerge de manera desembozada. ¿No puede aplicarse esta idea a la política? Tomo la palabra “puñal” de un artículo de José Natanson referido al golpe Milei en el sistema social que oportunamente me acercó Inés Sotelo.
Vayamos a la notable caracterización de esas multitudes, hecha por Le Bon y tomada por Freud sin antes mencionar como gran antecedente de estas organizaciones a San Agustín. Freud se refiere a las identificaciones horizontales entre los sujetos mantenidas por un ideal común. En la masa desaparecen las adquisiciones de los individuos y, por lo tanto, su peculiaridad, lo heterogéneo se hunde en lo homogéneo, por el hecho del número el individuo adquiere un sentimiento de potencia invencible que le permite entregarse a pulsiones que, de estar solo hubiese sujetado esfumándose así el sentimiento de responsabilidad, el contagio y la sugestión se unen con la merma de rendimiento intelectual experimentada a raíz de la fusión con la multitud.
Freud explica la sugestión por la hipnosis, resultante del vínculo con el conductor que representa al ideal del yo de donde se derivan los efectos de credulidad de los individuos junto con la falta de sentido crítico deviniendo así influenciables. A juicio de Mc Dougall, los afectos de los hombres difícilmente alcancen bajo otras condiciones la intensidad a que pueden llegar dentro de la masa, los miembros se entregan a sus pulsiones sin barreras perdiendo el sentimiento de individualidad. La compulsión automática (Zwang) se vuelve tanto más fuerte cuantas más son las personas en que se nota el mismo afecto:
“Entonces se acalla la crítica del individuo, y él se deja deslizar hacia idéntico afecto. Pero con ello aumenta la excitación de esos otros que habían influido sobre él, y de tal suerte se acrecienta la carga afectiva (Affektladung) de los individuos. Es innegable: opera allí algo así como una compulsión a hacer lo mismo que los otros, a ponerse en consonancia con los muchos. Las nociones afectivas más groseras y simples son las que tienen las mayores probabilidades de difundirse de tal modo en una masa”.
Cabe destacar que estos fenómenos son típicos de las masas no organizadas: excitables, impulsivas, apasionadas, inclinadas a acciones extremas, sin conciencia de sí… Las organizadas son aquellas que perviven por haber procurado a las masas aquellas propiedades que eran características del individuo y que se le borraron por la formación de tales multitudes. En definitiva: hay masas y masas, esta, la de Milei, es la orientada por un puñal. El gran peligro de esta crisis de la representatividad es la emergencia de los aspectos más bestiales: racismo, el odio, la vulgaridad cuando la política es erosionada y la mirada “celeste” vira no hacia el cielo sino hacia la ultraderecha. Vale aquí la definición de Hannah Arendt de la política como juicio estético, su fracaso es la irrupción de dichos aspectos.
*Silvia Ons es analista Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana y la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Escritora.
Notas:
[1] Miller, J. A. y Laurent, E., El Otro que no existe y sus comités de ética, trad. Nora González, Bs. As., Paidós, 2005, pp. 9-29.
[2] https://www.eldiplo.org/notas-web
[3] San Agustín, Ciudad de Dios, Madrid: Editorial Gredos.
[4] Freud, S., “Psicologia de lasmasas y análisisdelyo”, Obras Completas, T. XXIV Bs. As., Amorrortueditores.,1976p.80
Artículo extraído de https://www.pagina12.com.ar/579441-la-erosion-politica
Imagen de la publicación: Jorge Larrosa
Ciudalitica | 2023
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Cada uno a su cuenta y riesgo.
Cada uno a su cuenta y riesgo.
- octubre 19, 2023
22 de agosto, 2023
Por Alejandra Glaze*
Después de las PASO en Argentina el último 13 de agosto, y el cimbronazo que implicó saber que gran parte de nuestro pueblo parece elegir para sí mismo la servidumbre voluntaria, me puse a pensar en lo que desde el psicoanálisis podemos aportar.
Dejando atrás el patriarcado, está clarísimo que estamos en una época de precariedad en los lazos sociales, que empuja muchas veces a la idea de una supuesta libertad, produciendo nuevas formas de existencia y nuevos fenómenos sociales, como un empuje a liberarse de eso que cae sobre el sujeto a la manera de una palabra que enferma, parasitaria.
De esto dan cuenta también los nuevos LIBERTARIOS, un extremo liberalismo basado en la idea de una libertad sin ataduras al otro, incluso sin responsabilidad social, y que rechaza la política, muy lejos del liberalismo que se basaba en las libertades individuales, fundamental en la caída de los absolutismos y que constituyó ciudadanos con derecho a una autoridad política por consenso. La propuesta de los libertarios es que se debe dejar al sujeto “libre” a sus contingencias, cada uno a su cuenta y riesgo. Es decir, algo del orden de un mundo sin Otro en una meritocracia llevada al extremo, lo que se traduce en una violencia de tono reivindicativo que no llega a tomar la forma de un llamado al Otro, sino que es su denuncia.
Viéndolo desde este lado, las palabras AUTODETERMINACION y LIBERTAD se convierten de este modo en sinónimos de LOCURA.
*Psicoanalista. Miembro de la AMP (EOL).
Artículo extraído de https://zadigespana.com/2023/08/22/cada-uno-a-su-cuenta-y-riesgo/
Ciudalitica | 2023
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La odisea de las democracias.
La odisea de las democracias.
- octubre 19, 2023
Por Hilda Vittar*
A 40 años de la recuperación del sistema democrático en Argentina, algunas cosas hemos aprendido y otras aún nos faltan.
- La democracia es necesaria para hacer la vida vivible. Sin embargo, no podemos soslayar la pregunta sobre cuáles son las formas democráticas viables en este siglo, en este mundo, con nuevos actores, que, como subrayábamos en otro texto, no todos son humanos, IA, internet y sus algoritmos etc etc.
- La democracia no nos soluciona todos los problemas, pero sin ella la ley de la selva será lo que se imponga.
- La democracia no se obtiene de una vez y para siempre. No está garantizada. Sostenerla es un compromiso constante y reinventarla cada vez es un desafío.
- La democracia produce malestares, nos confronta con lo imposible, con lo ingobernable. Leer sus síntomas nos permite tratarlos.
El canto de las sirenas o el poder sugestivo de la voz
La mitología nos habla del camino difícil de la vuelta a casa de Ulises después de vencer en la guerra de Troya. Pasó por múltiples dificultades, pero particularmente había una que había hecho zozobrar navíos y morir ahogados a sus marineros, se trataba del poder hechizante de la voz de las sirenas, que envolviéndolos en seductores cantos los llevaba a la muerte.
Debemos advertir el peligro de dejarnos seducir por falsas promesas o incitaciones ilusorias. Pero ¿cómo hacerlo? Ulises debió tapar los oídos de sus marineros y él, que no resistió a experimentar tan tentadora atracción, pidió ser atado para no dejarse aspirar por ese abismo.
¿Y nosotros? ¿Cómo romper el hechizo de esa voz que nos impide escuchar lo que dice para solo escuchar lo que queremos oír? La voz del mercado, la voz del superyó, la voz del líder mesiánico, ejerce un poder hipnótico, se disfraza con mucha astucia con las máscaras que más nos fascinan, ya lo hemos vivido y cuando la burbuja se rompe ya es tarde.
Quizás podamos sostener un ¨contra canto¨ que rompa el hechizo de la pulsión de muerte que siempre anida en nosotros, la podemos detectar en sin fin de pequeños detalles, pero que en algunas circunstancias se desboca y nos empuja a lo peor.
Abiertos a la contingencia y con el coraje para hacer del instante de ver un principio de acción es la brújula con la que nos movemos.
*Hilda Vittar es psicoanalista en Córdoba. Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis . AME de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Participante de La patria del sinthoma.
Artículo extraído de https://lapatriadelsinthoma.wordpress.com/2023/08/19/la-odisea-de-las-democracias/
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Reseña clase 5: Dimensión clínica de los discursos.
Reseña clase 5: Dimensión clínica de los discursos.
- octubre 12, 2023
La docente Cecilia Rubinetti comenzó la clase estableciendo que se centrará especialmente en el capítulo 8 del Seminario 17, retomando los capítulos 6 y 7 para ubicar las razones que llevan a Lacan a pasar del mito a la estructura, su desmontaje. Que no obedece a una razón caprichosa sino estructural.
Dirá que el saber de la histérica va más allá del mito del Edipo. Así, el Edipo, entendido como núcleo del saber inconsciente, dice menos que las histéricas. Se trata para Lacan de separar este S2 del Edipo.
El sujeto histérico más allá del Edipo: establece la docente tres puntos, verdades que el Edipo deja en un impasse:
- La castración del padre.
- No hay relación sexual. Imposibilidad del amo para saber de la relación sexual. Saber y amo no se juntan (Discurso amo)
- Una particular forma de goce: a nivel de la privación, en el que el sujeto histérico dice no al goce fálico.
La histeria presenta su castración, a diferencia del amo quien la reprime. Le interesa el saber de lo sexual. En ese punto, la dignidad en relación al tratamiento de las histerias que introduce el psicoanálisis, es la de armar un lazo a partir de sostener la pregunta por la sexualidad.
La histeria mantiene en el horizonte un Otro que sepa. En el discurso histérico el a está desconectado del S2 (a//S2), saber desconectado del goce, que ningún saber logra colmar.
¿Dónde localizamos el goce en el discurso histérico? Queda oculto (a). Lo podemos localizar a partir de su sustracción, su rechazo, su manera de decir no al goce fálico, al circuito de la satisfacción fálica.
Orientación clínica: localizar el punto donde no presta el cuerpo y se retira. Donde sustrae el cuerpo aparece un rechazo. Hacer ver que no es eso, que lo que busca es su fantasma (piquete, huelga de la histeria).
Dos salidas del Edipo:
- A nivel del tener: viril.
- A nivel del ser: disfrazarse, encarnar los brillos del falo para enganchar algún deseo.
El horizonte en la histeria es que sí habría relación sexual “si podría funcionar pero yo no lo estaría logrando”. Retomando lo que Lacan encuentra en el despliegue de la histeria: revela un goce de otra índole, un goce vacío. La histeria, más allá de la clave edípica, hace saber que hay un goce [de la privación] en el cuerpo privado del falo y que justamente está en disyunción a lo proveniente del falo como tal. La histeria da cuenta de un goce de otro orden bajo la barra, el que dice no al goce fálico. Se trata del goce de la privación, goce de un cuerpo privado del falo, que se obtiene a partir del no al falo. Pista que es posible pensar como lo que más adelante llamará Otro goce, goce femenino. A diferencia del plus de gozar, en el que se trata de una pérdida y una ganancia. Este es un goce que se obtiene.
Respecto de la relación sexual, dirá que no hay saber posible, articulable. De allí podemos leer “lo real es lo imposible”. El mito es un medio decir articulado a la verdad. Se trata del mito como un acercamiento posible a lo real, en tanto va al lugar de lo que no puede saberse. Lacan nos advierte que siempre hay que ubicar la falla que está detrás en la invención del mito.
Recordemos que en la clase 7 Lacan va a revisar el interés de Freud entre la muerte del padre y la ley. Freud indaga esos mitos como modos de articular aquello con lo que se encuentra una y otra vez en la producción inconsciente. De la mano de la clínica, Freud recurre a los mitos a partir de estos padres terribles con los que se encuentra en los relatos de sus pacientes. Lacan va siguiendo este interés de Freud tomando El padre de la horda, Edipo y Moisés; buscando la articulación que da el asesinato del padre con las condiciones de acceso al Otro.
Nos da una clave de lectura “No se puede abordar seriamente la referencia freudiana sin hacer intervenir más allá del asesinato y el goce, la dimensión de la verdad”.
¿Qué lugar estructural tiene la verdad y la muerte del padre como acceso al goce?
Edipo se constituye en un amo, S1, a condición de que la verdad quede suprimida. Movimiento de represión. Se trata de reprimir la verdad para que se instale el S1. De fondo, la verdad es la castración. Un significante que permite dominar, mandar, dar órdenes pero a condición que la dimensión de la verdad sea reprimida. La posición del amo y la división no son compatibles a nivel del discurso. La posición del amo se trata de un movimiento de represión para que se instale un funcionamiento de un orden comandado por un significante. El amo está castrado y esa es la verdad que se reprime.
En el mito, el padre primordial, se inscribe por fuera de la castración y lo que queda velado es la castración del padre. Dirá Lacan que Freud se detiene en la muerte del padre como defensa, esto se localiza clínicamente. Lacan sitúa la castración como un dato de estructura vinculado al discurso del amo. Hay una defensa neurótica muy fuerte en relación al padre: las quejas neuróticas, la novela familiar, lo que me faltó, lo que no me dieron, lo que no logré ganarme, sostienen la creencia que podría haber habido un Otro sin castración. La castración es el dato fundamental del amo. Se trata en el mito, de la creencia de que puede haber un Otro sin castración. Así, la docente señala siguiendo a Lacan que, la única transmisión de un padre, es real, y es que está castrado. Entonces, el padre muerto es el velo de la castración.
¿Hay un saber sobre la muerte? No hay nadie que se sepa muerto, por estructura, es incognoscible. Así Lacan localiza un imposible. En ese punto de falla del saber, encontramos los mitos. A este real ¿Cómo lo abordamos? A partir de localizar un imposible, versión operativa de lo real. Lacan verifica lo real a partir de las matemáticas.
Es en esa articulación entre el padre muerto y el goce, en ese punto en donde Lacan pasa del mito a la estructura. Esta articulación es imposible. Es una idea mítica la del padre todo goce.
Así, Lacan dirá que el padre es el que hace el trabajo de la agencia amo. El acto de padre que veíamos por ej, a partir del Seminario 4, pierde consistencia, se desinfla. Llegando a decir que el padre no es más que un efecto de lenguaje. La docente diferencia entonces la función del padre del padre mítico primordial. El análisis apuntará a vaciar ese S1 como un todo.
Equipo de publicaciones
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Reseña clase 4: El ingenio del sujeto histérico.
Reseña clase 4: El ingenio del sujeto histérico.
- octubre 12, 2023
La docente inicia explicando que el seminario XVII de Jacques Lacan ubica el discurso del analista orientado al envés de los otros discursos. El envés de una trama, que oculta lo latente, lo inconsciente, lo no dicho, es el foco de atención del discurso psicoanalítico. En este seminario XVII, Lacan orienta a los analistas hacia la clínica, cómo ubicarse en el envés, como en una estructura necesaria sin palabras. Reformulando la primera enseñanza, donde hablaba de palabra plena, palabra vacía, entre otros temas.
Comunica que el capítulo que trabaja los capítulos VI y VII, tratando de no apartase del texto.
Enfatiza en que la tesis fundamental del seminario XVII es: El discurso analítico es el envés del discurso del amo.
Lacan habla en lenguaje hegeliano, amo y esclavo, pero de una forma novedosa. El discurso es un lazo social. En el discurso del amo, el amo manda a trabajar, y el esclavo es el que sabe. El esclavo tenía un saber, saber medio de goce, tenía un saber ancestral. El amo manda a trabajar para que produzca, un producto: el plus de gozar. Explica como los matemas en los distintos discursos tienen distintas funciones según el lugar que ocupen.
Expresa que Miller ubica a este seminario en el goce discursivo y la relación significante y goce, produce pérdida. Le llama plus de gozar porque esa pérdida deja un anhelo de recuperación.
En el discurso del analista el a, tiene la función de causar el deseo.
Va a haber un sujeto representado por un significante que lo ha dividido. Este funcionamiento va a ser el funcionamiento del inconsciente, donde un sujeto está representado por un significante enigmático que lo divide, y lo dirige a buscar un saber, cuando se abre el inconsciente. El desciframiento tiene un tope, que es el fantasma. El saber inconsciente produce un saber fantasmático.
Al amo no le interesa el saber, pero la verdad oculta, es que el amo es un sujeto barrado.
En psicoanálisis el amo es el padre, pero a partir de esta nueva estructura de los discursos, el padre va a ser considerado como un S1. Y en esa relación del S1 con el S2, existe la posibilidad de que se produzca en la falla, un sujeto, en el hueco entre los significantes.
En relación a la clínica, un análisis comienza en una intervención analítica, cuando el S1, significante sintomático, sin sentido, lo ha dividido y hay un sujeto.
En el discurso universitario, el agente es el que sabe, diferente, al saber articulado del inconsciente. El saber del esclavo, se le ha robado y manda el que sabe, el saber académico. La verdad oculta de este discurso, no es el saber por el saber mismo sino el mercado, para tener más poder. El astudado, tiene que saber más, se convierte en unidad de valor. El sujeto va a estar producido por el objeto a, pagando con su propia piel.
Para diferenciar el discurso analítico de los otros discursos, expresa que el discurso analítico es el único en el que el agente cae. Considera que al psicoanálisis hay que hacerlo producir, producir nuevo saber para no dejar de existir.
Para ejemplificar, recurre a los testimonios de los AE, que testimonian el atravesamiento del fantasma y concluye que se espera del fin de análisis una ganancia de saber.
El saber en el análisis es un saber mítico, aunque Lacan critica a los mitos freudianos. El saber que le interesa al psicoanálisis, en el lugar de la verdad, no es un saber todo, sino medio dicho, yendo en contra del cierre fantasmático.
Manifiesta que el mito siempre empieza con una contradicción, pero nunca se cierra, nunca un saber clausurado.
Freud cuenta que Moisés fue asesinado, pero Lacan va a decir que no hay registro; como tampoco de la horda primitiva. Lacan se desprende de los mitos freudianos considerándolos un sueño de Freud, pero toma de ellos la estructura, las inscripciones significantes en torno a la ley. Toma el ingenio del discurso de la histeria para poner a trabajar al amo que intenta responderle con saber, que nunca la colma.
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