Grupo de lectura: Autismo y Psicoanálisis.

Grupo de lectura: Autismo y Psicoanálisis.

 

Fundamentación.

“Reivindicar la diferencia autista no es reconocer implícitamente la existencia de un grupo dominante, que sería la referencia de esta diferencia.

Cada uno de los modos subjetivos de funcionamiento es diferente de los otros dos y ninguno de ellos debe considerarse un referente. »

(Jean Claude Maleval, Introducción, La Diferencia Autística, 2021)

Convocados por la clínica con el sujeto autista, nos abocamos al encuentro y la interlocución como tratamiento posible del abordaje que el psicoanálisis de orientación Lacaniana ofrece. La lectura nos orientara desde el último libro del psicoanalista francés, Jean Claude Maleval, La Diferencia Autística, obra que da cuenta de su trabajo acerca del autismo desde hace varios años donde agrupa sus investigaciones y sus tesis.

Con  los interrogantes, enigmas y apreciaciones que nos comprometen, continuamos reuniéndonos, los 2dos y 4tos sábados de cada mes, siendo un encuentro de lectura teórica que se realiza de manera virtual  y un encuentro presencial de conversación clínica basado en casos de nuestra práctica. 

De este modo, quedan invitados a sumarse a esta diferencia, quien sea convocado por nuestra propuesta.

Coordinacion: Maria Rosa Cantos y Lilian Carini

Bibliografía: La Diferencia Autística de Jean Claude Maleval- 2021

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Entrevista a José Vidal: ¿Cuál es el éxito del psicoanálisis, hoy?

Entrevista a Susana Amado: De las nominaciones a lo que nombra la falla

Entrevista a Susana Amado: De las nominaciones a lo que nombra la falla.

 

– Hoy los sujetos vienen a consulta muchas veces con las nominaciones dadas por el Otro, en relación a esto ¿Con qué trabaja el psicoanálisis? ¿Cómo opera?

Susana Amado: Los sujetos vienen con la nominación de  “ataques de pánico”, “Yo tengo soledad”, “depresión”, es decir, que son todos los nombres que quizás, las psicoterapias plantean incluso a través  de los medios y redes sociales. Yo creo que es necesario ser pragmático como señala Miller, pero también no olvidar que el psicoanálisis  trabaja  sobre la singularidad, esa es su Orientación: El caso por caso y esperar que el síntoma se despliegue, cosa que no es tan fácil hoy lograr que un síntoma se despliegue. Se trata entonces de localizar el síntoma, es decir, que mucho más que la nominación con la que viene, es localizar cuál es el síntoma, en donde está la falla, no tanto el nombre de lo que trae sino en donde esta eso que nombre la falla. Y eso no se puede lograr en el análisis sino es a través del caso por caso, teniendo en cuenta la singularidad de cada sujeto. No es una tarea fácil actualmente porque la psicoterapia triunfa, a través de la despatologización, la ciencia provee un nombre para la clínica contemporánea. El psicoanálisis tiene que lograr de alguna manera que ese síntoma aparezca no siempre es fácil porque al mismo tiempo hay una urgencia subjetiva , de resolver los casos muy rápidamente, que es lo que ofrecen a veces las terapias cortas o las referencias a las prepagas o tratamientos acotados, es difícil localizar el síntoma, pero apacigua la palabra apacigua, y nosotros trabajamos con la palabra.

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Entrevista Marita Salgado: «Afecttio Societatis»

Entrevista a Marita Salgado: "Afecttio societatis"

 

Entrevistamos a Marita Salgado, Directora de nuestro CID, Miembro de la EOL – AMP, con motivo de su visita a la provincia para la segunda clase del Seminario Clínico Anual 2023.

En esta oportunidad, le preguntamos acerca del afecttio societatis, y esto fue lo que nos compartió.

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Lo que el cine nos enseña de los discursos. Acerca del film «Good Luck to you, Leo Grande».

Lo que el cine nos enseña de los discursos. Acerca del film "Good Luck to you, Leo Grande".

 

En el Seminario XVII Lacan con el desarrollo de los cuatro discursos intenta de algún modo advertirnos que detrás de las maneras en las que la gente habita los lazos, hay otro mundo, el del inconsciente, las pulsiones, el goce. Denominará la  histerización del discurso, al momento en que se produce el pasaje del Yo al Sujeto.

En Psicoanálisis se llama sujeto a lo que un Significante hace presente para otro Significante. Significante que no sólo vehiculiza al sujeto barrado sino también al goce como objeto perdido.

Esta noción de sujeto es crucial para el Psicoanálisis puesto que el sujeto surge cuando hay algo que comienza a trastabillar, que no marcha, es allí cuando emerge la angustia;  la barradura tiene que ver con la imposibilidad, Lacan dirá que el sujeto está embarazado.

 El momento de la implicación subjetiva es justamente cuando comienza a interrogarse sobre su padecimiento, hay un estremecimiento de las identificaciones a las que se encontraba alienado, es allí cuando se produce el pasaje del yo dando lugar al surgimiento del sujeto del inconsciente.

En la época actual en la que el discurso dominante es el capitalista, de la mano con el avance vertiginoso del discurso científico y tecnológico, se promueve una multiplicación de objetos que cumplen la función de velar la falta estructural del sujeto, creando la ilusión de que es posible alcanzar la felicidad y el éxito, renegando así de la existencia del inconsciente.

Bibliografía:

  • I. Producción de los cuatro discursos.
  • II. El amo y la histérica.
  • III. Saber, medio de goce
  • Cap IV. Verdad, hermana de goce.
  • V. El campo lacaniano.

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Notas polifónicas en torno a la relación Psicoanálisis y Política: lo femenino en cuestión.

Notas polifónicas en torno a la relación Psicoanálisis y Política: lo femenino en cuestión.

Notas polifónicas en torno a la relación Psicoanálisis y Política: lo femenino en cuestión*

Por el Grupo de lectura Psicoanálisis y Política 2019**

Este espacio de lectura y formación del Centro de Investigación y Docencia de Santiago del Estero se propone explorar los cruces y los puntos de contacto que atraviesan al psicoanálisis en su relación con otros discursos. Este fructífero diálogo que, a lo largo de las obras de Freud a Lacan, el psicoanálisis ha entablado con el pensamiento intelectual, estético y filosófico-político ha permitido a través de diferentes artificios esclarecer su orientación ética tanto en su práctica como en su transmisión. Es justamente su conjunción con otros discursos (señalado a través del y que aquí articulamos al término política), que el psicoanálisis se nutre en su doble dimensión: esto es, intensiva, orientada a la formación del analista, y extensiva, haciéndose presente en la cultura de cada época.

En relación a esta primera cuestión, fue posible aislar ciertas puntas puestas a trabajar singularmente pero también en común sobre la relación entre la política del psicoanálisis y el deseo del analista. Compartimos a continuación algunos trazos desplegados a partir de la lectura de Miller en “El banquete de los analistas” (cap. 1 y 2) en el marco de nuestras reuniones durante 2018-19:

El concepto de “deseo del analista” surge siempre que se interroga la especificidad de la práctica psicoanalítica y los límites de su campo.

El deseo del analista marca una orientación para la clínica, justamente sirve para orientar a una clínica tan particular que no se permite tener por principio ni por finalidad ningún tipo de ideal, sea este humanitario, terapéutico, institucional, asistencial, etc. A esta perspectiva del deseo del analista como orientación clínica Lacan la llamaba política del psicoanalista, en tanto que sirve de soporte para la transferencia (estrategia) y la interpretación (táctica). Sin entrar demasiado en detalles, puede decirse que le permite al analista ubicarse en la transferencia por una vía distinta a la de ejercer un poder, y posibilita que la interpretación del analista emerja como enunciado sin enunciación, es decir, que dicha interpretación no se tiña de la subjetividad misma del analista. Por lo tanto, la política del psicoanálisis que orienta la clínica, vincula el concepto de deseo del analista con la abstinencia del analista (falta en ser, destitución subjetiva). En otras palabras, es lo que permite la extensión del psicoanálisis, abrir la orientación psicoanalítica a prácticas diversas, pero sin atentar contra su especificidad.

La otra cara de este concepto de deseo del analista es la de la intensión. La intensión, según Miller, tiene que ver con los “requisitos” para ser psicoanalista y por lo tanto los límites de este campo. Aquí el deseo del analista aparece como el producto de una trayectoria por la experiencia analítica que se caracteriza por el pasaje de analizante a analista, lo que Miller llama “carrera analítica”. Este pasaje que se expresa como deseo del analista a su vez cuenta con una instancia de “certificación oficial” denominada pase (“consentimiento de los especialistas”).

Miller afirma (siguiendo a Lacan) que a medida que crece la extensión, decrece la intensión. En su momento Lacan apostó por la extensión, incluyó a los no analistas en su escuela; también Miller desarrolló en esta misma línea la idea del psicoanálisis aplicado como forma de orientar la práctica en dispositivos que no son el psicoanalítico. Con este movimiento, por lo tanto, la cuestión de la intensión queda cada vez más desdibujada y por lo tanto el concepto del deseo del analista, concebido como producto, fin o “título” se vuelve menos consistente. Sin embargo, apostar por reafirmar el deseo del analista en su vertiente de intensión puede conducir al problema del aislamiento o “extraterritorialidad” del psicoanálisis.

En este punto es que la conjunción enunciada como psicoanálisis y política asume relevancia. En la medida en que el deseo de trabajo del analista se sostiene y adviene a partir de su lazo con la comunidad analítica, pero asimismo de su cultura y época. Ambos, tensan las coordenadas del dialogo que el psicoanálisis mantiene con otros discursos y sus efectos de incidencia. 

Al respecto y siguiendo a Freud, quien en “Psicología de las masas y análisis del yo” advierte que “toda psicología individual es simultáneamente psicología social”, podemos decir que el psicoanálisis tiene algo que decir frente a las problemáticas actuales, al interpelarlo al modo de un síntoma social, aportando a los debates que los mismos suscitan. Por ello, para el trabajo del primer semestre del corriente año definimos una serie de lecturas en torno al diálogo posible entre psicoanálisis y feminismos. A la luz de los acontecimientos recientes que han tenido presencia significativa no sólo en el marco del escenario nacional sino global, resulta pertinente volver sobre algunas contribuciones y precisiones conceptuales del psicoanálisis respecto a la sexualidad, lo femenino, el deseo, el goce, las lógicas de la sexuación. Aportes que han modelado en parte el pensamiento y activismo de las diferentes olas feministas a lo largo del tiempo y en el que el psicoanálisis no ha quedado indemne. Por el contrario, sus intercambios han generado importantes implicancias éticas y resonancias nutritivas para la práctica analítica. Algunos de los horizontes que abre este encuentro consiste en restituir el lugar de las paradojas para pensar la sexualidad y las posiciones subjetivas en torno a ello.

Respecto a este segundo tópico de nuestro argumento, partimos de la lectura freudiana Sobre de la sexualidad femenina (1931) ubicando cómo, para Freud, la vida sexual parte de la creencia universal del falo (todos lo tienen). Respecto de la mujer dirá que la característica principal es el particular vínculo que establece con la madre, vínculo pre-edípico y del cual deberá realizar un viraje de objeto de amor, viraje hacia el padre. Establecerá además cómo en la mujer el Edipo queda “incompleto”, no logra su salida y nombra: la represión de la sexualidad en modo general (anular la sexualidad) y la homosexualidad (retiene la masculinidad bajo la creencia de tener el falo). Para Freud, la salida del Edipo en la mujer estará determinada por la maternidad: tomando al padre como objeto de amor, la mujer esperará un subrogado fálico en el hijo.

Esto plantea un inconveniente al momento de pensar la sexualidad femenina en tanto que queda reducida a la maternidad, y esto no debe confundirse. Siguiendo a Eric Laurent en Posiciones femeninas del ser, podría plantearse que fue Lacan quien reformula la teoría acerca de la sexualidad femenina, a partir también de las críticas del feminismo en su época a las teorizaciones freudianas y su reducción de un asunto aún más complejo.

Fue a partir de la elaboración en el Seminario Aún, que Lacan hablará no ya de la sexualidad (concepto freudiano ligado a la vida pulsional) sino más bien la sexuación.

A diferencia del sexo que podemos pensarlo como el dato biológico, orgánico, o del género, entendido como una identidad efecto de construcciones sociales que establecen modos de ser y de comportarse (significantes amos a los que un sujeto se identifica), la sexuación según desarrollará Lacan planteará dos posiciones respecto de la manera de gozar que pueden tener los sujetos: del lado del tener (masculina), del lado del ser (femenina), ambas posiciones no se confunden con el género en tanto no se trata de la identidad sino de dos modos de gozar según cómo se ubique un sujeto en relación al campo fálico.

No hay nada pre-establecido que nos indique qué es lo que se tiene que hacer como hombre o como mujer, eso lo aprendemos por entero del Otro, en este punto hay coincidencia con las teorizaciones de género, pero entendemos que hay algo que va más allá del género y del sexo, que es el modo singular en que cada sujeto goza, esto es, más allá de las identificaciones. El goce femenino es un goce que no estaría limitado por el campo fálico, recortado, medible, cuantificado, significante. Goce que se siente en el cuerpo y para el cual no hay palabras, no hay representación posible en imágenes o palabras. Surge entonces la pregunta ¿es lo mismo goce femenino que lo femenino?

Siguiendo a Miquel Bassols en Lo femenino, entre centro y ausencia indicará lo femenino como un espacio topológico que no puede ser pensado desde la lógica fálica, dirá que está “fuera del mapa del falocentrismo” (pág. 20), de la lógica de la presencia – ausencia, del Uno y el Otro. Lo femenino entonces como un espacio, espacio “entre”, entre el centro simbolizado por el falo y la ausencia más radical que se produce en la soledad del goce femenino, en tanto que, lo que está en juego en lo femenino es una Otredad: “la mujer es Otra para sí misma como lo es para él” (Otro), punto en que el sujeto se ausenta para sí mismo. (pág. 22).

Cabe entonces investigar en el desarrollo de éste concepto, por un lado, qué vinculación es posible establecer entre lo femenino y la posición del analista, como así también, cómo interpretar las lógicas sociales a luz de dicho concepto, en tanto que, lo femenino es lo que se rechaza estructuralmente por carecer de representación posible. Entonces ¿Qué es lo femenino? ¿Qué vinculación posible entre lo femenino y los femenismos? ¿Qué aportes e intervenciones en el campo social son posibles a partir de dicho recorrido?

* Trabajo presentado en las IV Jornadas locales de Estado de trabajos de los Grupos de lectura e investigación del CID Santiago del Estero

** Integrantes: Sabrina Romera, Leandro Burgos, Antonio De Matos Figueiredo, Silvina Trejo, Mercedes Vargas (Coord.).

Asesor José Vidal (Miembro de la EOL y la AMP).

Bibliografía

Freud, S. “La Femeneidad”. 33° Conferencia (1932), Tomo XXII, Amorrortu, Buenos Aires.

Freud, S.  “Sobre la sexualidad femenina” (1931), Tomo XXI, Amorrortu, Buenos Aires.

Freud, S. “Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica entre los sexos” (1921) y “El sepultamiento del complejo de Edipo” (1924), Tomo XIX, Amorrortu, Buenos Aires.

Freud, S. “Pegan a un niño” (1919), Tomo XVII, Amorrortu, Buenos Aires. 

Lacan, J. La angustia. Seminario 10, Paidós, Buenos Aires.

Lacan, J. Aún. Seminario 20, Paidós, Buenos Aires.

Miller, J. El banquete de los analistas. Cap. 1 y 2. Paidós, 2000

Miller, J.A. (Comp.). Feminismos. Variaciones. Controversias. Grama, España. 2018

Laurent, E. Posiciones femeninas del ser. Del masoquismo femenino al empuje de la mujer (cap I, III, IV y V), Editorial Tres Haches, 1999, Buenos Aires.

Bassols, M. Lo femenino, entre centro y ausencia, Grama. 2017

Bassols, M. “El psicoanálisis y lo femenino: Freud, misógino contrariado”, Entrevista. Disponible en: https://redpsicoanalitica.org/2016/04/07/el-psicoanalisis-y-lo-femenino-freud-misogino-contrariado/

Bassols, M. Psicoanálisis en intensión y en extensión: los tres puntos de fuga, Psicoanálisis lacaniano. Escritos de Psicoanálisis de orientación lacaniana, 19 de Septiembre de 2007, disponible en http://psicoanalisislacaniano.blogspot.com/2007/09/psicoanlisis-en-intensin-y-en-extensin.html?m=1

Barros, M. “Hay algo antipolítico en la sexualidad”, Entrevista. Disponible en: http://www.telam.com.ar/notas/201506/107301-hay-algo-antipolitico-en-la-sexualidad.html

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Grupo de investigación Lo masculino y femenino en Psicoanálisis.

Grupo de investigación Lo masculino y femenino en Psicoanálisis.

 

Se propone con este espacio realizar la lectura y comentario de textos referidos a lo masculino y femenino en psicoanálisis, como elecciones del sujeto que no están determinadas sólo por la diferencia anatómica, el cuerpo biológico, sino identificaciones sexuales que pertenecen al campo significante.

 

Nos guían algunas preguntas:

– ¿Cómo se presenta la clínica de la neurosis, particularmente histeria y obsesión, en relación con las posiciones sexuadas hombre – mujer?

– ¿Qué permite a un sujeto nombrarse como hombre o mujer?

– ¿Qué relación tiene la histeria y la obsesión con las posiciones mujer y hombre, respectivamente?

Algunas de las líneas de trabajo serán:

–  La histeria (deseo insatisfecho e identificación al hombre) y la obsesión (destrucción del Otro) cómo dificultad para la asunción de una posición subjetiva, ya sea masculina o femenina.

– La histeria y la obsesión como obstáculos para el lazo de amor entre el hombre y la mujer.

La dificultad de asumir una identificación sexual hombre – mujer en relación con la angustia del sujeto.

 

La cuestión hombre-mujer está atravesada por los siguientes temas: el falo (significante del deseo); el goce femenino (alteridad radical); la pregunta histérica: que es ser una mujer; la relación entre el hombre y la mujer: la dialéctica fálica; la mujer como objeto causa de deseo; entre otros.

 

Texto de orientación

-Freud S: La organización genital infantil (1923); Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica entre los sexos (1925); Sobre la sexualidad femenina (1931); La femineidad, en Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis (1932)

-Lacan J: Seminario 3 Las psicosis. Cap. VII: La pregunta histérica I y II, Ed. Paidós, 2006

– Otto Fenichel: La ecuación simbólica: muchacha=falo (en Colección DIVA Número 15 – Setiembre de 1999 Dirección: Silvia Elena Tendlarz)

-Schejtman, Fabián; Godoy, Claudio: La histeria en el último período de la enseñanza de J. Lacan (UBA. https://www.aacademica.org/)

-Tendlarz Silvia: Relaciones y diferencias entre la histeria y la feminidad (http://www.silviaelenatendlarz.com/)

-Álvarez Bayón Patricio: Falo simbólico y falo imaginario (www.psicoanalisislacaniano.com)

 

 

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Grupo de investigación De amores y ficciones. Psicoanálisis ◊ literatura.

Grupo de investigación De amores y ficciones. Psicoanálisis ◊ literatura.

 

Me gusta creer, como creo, que si Lol es silenciosa en la vida es porque ha creído, durante la brevedad de un relámpago, que esa palabra podría existir. Carente de su existencia, calla. Sería una palabra-ausencia, una palabra-agujero, con un agujero cavado en su centro, ese agujero donde se enterrarían todas las demás palabras. No se habría podido pronunciarla, pero se habría podido hacerla resonar.”

El arrebato de Lol V. Stain

Marguerite Duras

 

Lacan enseña en su Seminario 20 que, en lo referente a la relación entre los sexos, hay algo que no anda y es por esto que todo el mundo habla de ello. Se habla y se escribe en torno a un imposible de escribir.

Sabemos con Freud y Lacan que el artista se nos adelanta con su saber hacer singular, con el excedente de goce que las palabras no atrapan. Resto de goce que escapa a la significación fálica; el goce femenino que se siente en el cuerpo y del que nada se puede decir.

Nos proponemos para este año profundizar estas intersecciones entre la literatura y el psicoanálisis, sirviéndonos esta vez de la novela de Marguerite Duras, El arrebato a Lol V. Stain. Partiendo de la pregunta acerca de la escritura para el psicoanálisis y para la literatura, abordaremos algunos conceptos psicoanalíticos en relación al amor, al deseo y al goce, en tanto seguimos el indicio de la pista dejada por Lacan de que “revela saber sin mí lo que yo enseño”[1].

“Todos saben que la extraña locura de Lol V. Satin tuvo su inicio en la sala del baile del casino municipal de T. Beach, donde su prometido sucumbió al hechizo de otra mujer. Todos piensan que Lol, quien asistió impávida al prolongado abrazo de ambos, no pudo resistir el abandono, el desamor. Todos se equivocan.” [2]

¿Qué nos revela Lol sobre el amor, los lazos amorosos, el erotismo? ¿Qué nos enseñan estas criaturas creadas por Marguerite, acerca de lo que está más allá de la norma edípica?  ¿Y sobre la escritura?

 

[1] Lacan, J. (1965) Otros escritos. Homenaje a Marguerite Duras, por el arrobamiento de Lol V. Stain Paidos, 2012.

[2] Extracto de la contratapa de Duras, Marguerite (1964) El arrebato de Lol V. Stein. Tusquets Editores, 2010.

 

Bibliografía

Duras, Marguerite (1964) El arrebato de Lol V. Stein. Tusquets Editores, 2010.

Lacan, J. (1965) Homenaje a Marguerite Duras, por el arrobamiento de Lol V. Stain en “Otros escritos”, Ed. Paidós.

Lacan, J. (1969-70) Cap. II y III en “Seminario 17: El reverso del psicoanálisis”, Ed. Paidós.

Lacan, J. (1972-73) El Seminario, libro 20: Aun, Buenos Aires, Paidós, 2006.

Miller, J. A. (2004) Cap. XIX a XXII en “Los usos del lapso”, Ed. Paidós.

Álvarez Patricio (2015). Lol V. Stein. Clínica del arrebato: neurosis y psicosis. En “Mujeres de Papel, Psicoanálisis y Literatura”. Buenos Aires: Grama Ediciones.

 

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Grupo de lectura Freud a la letra.

Grupo de lectura Freud a la letra.

 

Lacan en Caracas, en 1980, en su último seminario expresa, “yo soy freudiano”, en su interés
por provocar el retorno a la lectura de Freud. Freud es un acontecimiento del siglo XX, que
modifica la noción del ser humano en el mundo. Se atreve a desplazar al hombre del centro
del universo, a adentrarse en el campo de la histeria, a estudiar la sexualidad infantil, discurre
con personalidades de la época y construye su teoría con otros, a través de misivas.
Lacan, por supuesto que no se queda con esta lectura, avanza con los aportes de la lingüística
estructurada, el intercambio con la filosofía, el arte, la literatura, las matemáticas, la topología
y construye su teoría cimentada en lo real, como elemento diferenciado de lo imaginario y lo
simbólico, pero enlazado.
Cuando se accede a los seminarios, es imprescindible el retorno a Freud, a la letra, para poder
comprender el punto de partida de Lacan, mientras él avanza, retrocede, rectifica su camino,
para continuar.
Lacan plantea en 1953, que “comentar un texto es como hacer un análisis” y el lector, ha de
utilizar todos sus recursos para interrogar al texto no solo en sus relaciones con el autor sino,
en especial, para hacerle responder a las preguntas que nos plantea, tratándolo en su valor de
transferencia. Y Miller explicita que, en la disciplina del comentario, “el texto pregunta y el
texto responde. (…) Y las preguntas que pensamos plantearle, en realidad es el mismo texto el
que nos las hace. Y las respuestas no son nuestras respuestas, sino las que buscamos en el
texto mismo. Obedeciendo a este rigor el efecto de transferencia se produce de una manera
implacable”. No basta entonces con poner distancia respecto al texto, con desalienarse de lo
que dice, con “desuponer el saber” al autor. Para poder extraer la enunciación en juego, es
necesaria la transferencia.1

Desde esta propuesta pensamos en acompañar a los que recién se inician en el estudio del
psicoanálisis lacaniano, en los que están en esa ruta pero se interesan en la lectura de Freud y a los que
han iniciado el Curso introductorio al Psicoanálisis; como también estudiantes de psicología y otras
carreras relacionadas.

1. Margarita Alvarez (2009). La lectura del psicoanalista. Psicoanálisis y letra. presentado en la X Conversación de la ELP: “La autorización
del psicoanalista y su formación», celebrada en Madrid en abril de 2008. Publicado, con el conjunto de la conversación, en X Conversación
de la ELP: La autorización del psicoanalista y su formación. Barcelona: ELP, 2009. Recuperado de:
http://www.elblogdemargaritaalvarez.com/2010/01/psicoanalisis-y-letra-ii-la-lectura-del.html?m=0

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Grupo de investigación Introducción a la clínica de las psicosis.

Grupo de investigación Introducción a la clínica de las psicosis.

 

Este curso introductorio tiene como función acercarnos a los instrumentos con los que cuenta el Psicoanálisis, para abordar los conceptos fundamentales en el campo de las psicosis.

Partiremos de la doctrina freudiana para llegar a las enseñanzas de Jacques Lacan, así los conceptos fundamentales de las psicosis y las neurosis, estarán en intersección, para desplegar sus diferencias y coincidencias.

Valoramos el diagnóstico diferencial, en la precisión de las estructuras: neurosis-psicosis, y  las dificultades, que pueden estar, en la clínica psicoanalítica cuando las psicosis no se han desencadenado.

Interrogaremos  la posición del analista y los recursos con los que cuenta, para transitar la interlocución entre el sujeto psicótico y el analista.

 Entendemos que, no es a partir de la comprensión, ni de la interpretación sino por la vía de la construcción, que se va poniendo en evidencia la posición del sujeto.

De este modo consideramos “la cuestión de las psicosis” (1) como un tiempo necesario en la formación del psicoanalista.

(1)-Jacques Lacan, Seminario 3, Las Psicosis.

Contacto: contrerasinesc@gmail.com

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